27 de agosto de 2010

Viva la mugre state of mind

Está claro que tengo manías. Si, ya sé, pero intentaré hablar de la mugre como estilo de vida y de un show de tv.


Aggie Mackenzie y Kim Burnwood, muy fasiones ellas


Sari ( http://fabricafabrica.blogspot.com/)me enseñó este programa de la BBC. La BBC, como es muy lista e inglesa, además de entretener con sus programas de TV busca educar sutilmente. A través de este show llamado "How Clean is your house?" Aggie Mackenzie y Kim Burnwood, dos absoluteley lovley british ladies hacen tremenda labor y visitan personas (que han sido denunciadas por familiares y/o amigos) cuyas casas están en estados insólitos de abandono y mugre.


El programa no sólo se trata de morbosear alrededor de la basura de estas personas, sino enseñárles tanto a ellos como al público varios puntos:


1. Mostrar al televidente cómo limpiar lugares específicos de la casa de manera económica y megaefectiva (como por ejemplo un lavabo de porcelana que no ha sido lavado en 10 años usando únicamente una toronja partida a la mitad y bicarbonato de sódio).


2.Concientizar respecto a lo peligroso que es para la salud de los habitantes de una casa las bacterias que se acumulan impunemente por todos lados gracias a sus malas costumbres (Aggie hace cultivos de laboratorio de distintas partes de la casa y luego confronta a los cochinotes con las enfermedades que sus bichos pueden causar y sus consecuencias).


3. Labor social (pues generalmente estas personas manifiestan baja o nula autoestima y Aggie y Kim los ayudan a reconocer que limpiar es un acto de amor própio que contribuye a la socialización -pues nadie va a tomar el té a casa de alguien que habitualmente tiene caca de gato -seca- en sus sábanas)


4. Sembrar la semilla de la buena costumbre de asear la casa por hábito, porque si vives limpio tienes mejor salud y eso está chido y punto.


Les dejo acá el episodio de The Worst Flat Ever. Es sórdido, pero vale la pena







26 de agosto de 2010

Mi indiferencia es más indiferente que tu indiferencia

Hidra, no hay Hércules que luche contra ti

Es una nefasta encrucijada. En nuestro violento devenir de pronto se tornó peligroso defender causas callejeras porque te pueden hacer daño por bravucón, por metiche, inclusive por voltear a ver. Aún así es terrible ver a alguien sometido por otra persona y no hacer nada. Si pasamos por la calle y un muchacho le pega a su novia, un señor a su hijo o asaltan a alguien a dos metros de nosotross, es arriesgado intervenir. Esto se ha translapado a la realidad de este país.

Anoche soñé con los 72 muertos migrantes que tiraron en el Rancho San Fernando sin que nadie se diera cuenta. Soñé que estaban tirados en un campo de fútbol cerca de la casa de mi mamá: todos apilados. Una colorida y sanguinolenta masa humana con ropa de diversos colores. Algúnos se movían como llamándome, pero yo no quería voltearlos a ver.

Hace años que no veo las noticias, sólo las escucho en la radio -porque me afectan demasiado. Luego ando soñando con la AFI irrumpiendo en el jardín y me caga-. Conocí la cara de la mamá de Paulette por la prensa, por el internet, donde elijo las notas...elijo lo que quiero y no quiero ver.

La cosa es que ya no quiero ver nada. Ya no quiero tener terror. Quisiera ser muy inconsciente o preocuparme de mis cosas nomás. El pedo es que no puedo... me duele el país entero. Me duelen los niños del ABC, me dan muchas ganas de llorar cuando pienso en Ernestina Ascencio, me repugna la farsa Bicentenaria, me apenan profundamente los Ninis (porque siento que yo estuve varias veces siendo una por motivos agenos a mi voluntad) , me estresa que la gente pierda su patrimonio porque llueve mucho, me da miedo que me pase algo, siento pasos porque se acaba el petroleo del subsuelo y porque el no se acaba se mezcla en el mar del Golfo, por la crisis alimenticia, por los negocios del gobierno federal con los múltiples monopolios. Me angustia que haya muerto tanta gente en la narcoguerra, que los maten las autoridades o los Z disfrazados o la Línea o whatever. Me aterra Calderón y la ultraderecha con las riendas del país pero me petrifica pensar en el 2012 (no por so called "el fin del mundo" sino por las elecciones donde lo más probable es que vuelva el PRI)... Pero sobre todo me espanta hasta la médula saber que todo pasa y nadie hace nada.... y algún día algo o alguien va a explotar en mi cara o en las suyas. No es posible tener miedo, tanto miedo y colectivamente salirnos con la nuestra.

De tanta puta impunidad nos germinó una monstruosa hidra de indiferencia. Cada que sucede una chingaderas de estas le salen tres cabezas más. En este país todos tenemos miedo de pensar dónde dejamos el serrucho, no vaya a ser que alguna cabeza nos coma y no podamos dejar de no pensar en tanta injusticia y hacer algo al respecto.



Y es que pensandolo bien está cabrón... Maerker con su camiseta de Team Televisa no puede denunciar cualquier cosa, no. Sólo lo que no atañe a la empresa. Sólo lo que los afecta o los nefastea. Le dicen fuchi al narco, pero no a las conseciones de fibra obscura que les otorgaron a precio de ganga recientemente en la SCT. Como siempre "los que están mal" son otros. Los que "joden al país son los demás". Y acá, los secuestrados...son los pobres reporteros que hacen su trabajo por sueldos bajitos a expensas de lo que sea...



24 de agosto de 2010

Una bolsa negra de basura


Diez de la mañana y llego a mi destino.

La estación de un metro random, de esos de la línea roja que casi siempre van vacíos -aún en horas pico- sin tanta gente. Salgo del subterráneo y me sorprende una bonita mañana del verano que agoniza.

Camino media cuadra escuchando a los Friendly Fires y me llama la atención un jardinero que picotea prudentemente una gran bolsa negra de basura con unas pinzas de punta y corte de mango amarillo. Me detengo a observar y le bajo el volumen a los Friendly Fires. Tengo mucha curiosidad.

A dos metros del jardinero se encuentra un compañero suyo, jardinero también, que estóico y menos osado que el de las pinzas amarillas se escuda detrás de la podadora y dos escobas de vara. Él está horrorizado.

Yo aún no entiendo por qué hasta que el jardinero número dos le pregunta con insistencia:

-¿Es o no es un cabrón, guey?
-Pérate, pérate.

Una amarga peste inunda el aire y llega hasta mi nariz. Yo ya sé que de menos, vivo si estuvo, más no a qué especie pertenece.

El jardinero osado continúa penosamente su picoteadora labor mientras que al otro le va a explotar la cabeza de emoción, terror, asco o de todas las anteriores juntas.

En ese momento me viene a la cabeza Francis Alÿs, que aprendió de la manera difícil que uno no puede jamás ser simplemente "el observador" de algún fenómeno. La simple observación es una intervención que afectará, o bien con el fenómeno, o con el sujeto voyeur. ¿Cómo lo descubrió? Se puso a grabar una botella de 1.5 litros de agua bonafont que iba de allá para acá en la plancha del Zócalo Capitalino por acción del viento o de los niños que hacían gala de sus futboleras habilidades pateándola. Allÿs ensimismado con la lente, se atravesó una calle sin mirar y fué atropellado. Así comprendió.
Francis Alÿs cotorreando con unos pirritos



El Zócalo, uno de los playgrounds favoritos del artista

Volviendo a la funesta escena de mi salida del metro... el estrés suplió a la más morbosa de las curiosidades. Tuve estrés de ser encontrada ahí por la autoridá, tuve estrés de ver otro muerto más, tuve estrés del estrés que de por si me provocan las imágenes de la guerra del narco (que no contra el narco, que es diferente) y de verlo ahí, a un metro de mi y sentir su putrefacción en la lengua o en la ropa durante todo el día.

El jardinero continuó su labor y antes de que le pudiera subir a los Friendly Fires, lo escuché decir:

-No mames. Si es.

Di la vuelta en la esquina y agradecí la resistencia de la bolsa negra de basura.


An airbag saved my life
(A plastic bag saved my corpse)