4 de octubre de 2011

La que avienta tus manos


La que avienta tus manos es wreckless con tu corazón.

Se limpia de la mejilla tu beso fresco de la mañana.

Avienta tus brazos lejos cuando traen intención de caricia.

Te escupe la aspirina que le trajiste para aliviar su dolor de cabeza.

Te menosprecia el desayuno.

Te habla con el mismo desdén que le habla a los microbuseros.

Usa tu pantalón sastre para limpiar la pipí de su perrito.

Mordisquea tu última galleta y la bota a la mitad porque le repugna (aún antes de quitártela).

Le va robando cachitos a tu corazón y se los da de comer a las hormigas (que en realidad tampoco lo quieren).

La que avienta tus manos lejos de su cuerpo convierte tus palabras de aliento y tus atenciones en lentos anatemas que te perforan las venas. Por la yema de todos tus dedos despreciados te vas a desangrar.





28 de septiembre de 2011

De intuición y tripas


Deberías intuir (por lo menos) que sí... en aras de que no me impaciente, ni me llene de tedio y aviente mi sombrero de paja para arriba dispuesta a no cubrirme la cabeza ante tu presencia jamás.

Deberías tener certezas de que ajá para dejar que te procure. Y deberías llamar más seguido a mi puerta buscando únicamente una taza de té y una tarde de cobijo bajo el algodón.

Quiero contigo una tarde donde el sol nos consienta con el último esfuerzo antes del otoño definitivo. Quiero fumar contigo en silencio y saber que intuyes que sì. Y que todo el mundo y mis tripas y las llamas giren todas a tu al rededor y me retes -porque no sabes más- me dejan pensando que tú no intuyes nada.

fig. 1 .Dispositivo de llenado de tripa


27 de septiembre de 2011

Zanate



Con una nitidez inquietante aún puedo oler los eucaliptos de Acatlán destilando algo mentolado en el aire tibio de marzo.

Salimos del cine y nos dirigíamos hacia un jardín. Mientras caminábamos me detenía de su mano dorada... ella pensaba que yo la tomaba de la mano por cariño o por apego, pero la verdad la utilizaba para detenerme porque marzo y su cabello y sus piernas y los eucaliptos y su piel eran demasiado para mí y juntos me hacían temblar.

Su enojo comenzó porque sonó mi teléfono y contesté. En ese momento arrancó violentamente su mano de la mía y caminaba furiosa 13 pasos delante de mí. Yo que atrapaba su nombre entre un suspiro, una nube y un estornudo y ella que se encabrona porque me hablan por teléfono. Pffff.

Me tomó varios minutos explicarle la llamada (como si las llamadas tuvieran que explicarse) y se encontentó a medias. Me tiré junto a ella en el pasto, repleto de alergias -quèmeimporta- y de la posible idea de pasar la tarde entera junto a ella. Y nos sumimos en un sopor que (de su parte) tendía hacia la indiferencia.

Entonces llegò volando un zanate y yo me quedé viendo cómo se comía los cachos de comida olvidados en el pasto. El zanate y su dieta equiparable a la de un estudiante veinteañero (cheetos, petroleras, tutsi pops,tacos de pollo, tortas al pastor, macarrones y manzanas): el zanate con acné y carnívoro y botanero acostumbrado a comer cosas con salsa valentina. Me divirtió la idea y de repente una piedra del tamaño del pájaro la interrumpiò.

Yo no volè despavorida tras el zanate porque no tengo alas. Ella seguía enojada por la llamada y aprovechó para lapidar al ave. Le pregunté que por qué había hecho eso. Atinó a contestar: "No quiero que veas a la urraca ni a nadie. Sólo a mi".

Fué la primera vez que alguien sintió celos por mi.

:)

El quiscal mexicano o zanate mexicano (Quiscalus mexicanus) es una especie de ave paseriforme de la familia Icteridae que vive en América.






20 de septiembre de 2011

Zoológico



Como un flamingo atorado en un pantano lleno de cocodrilos, pretende reptar entre ellos pero sus piernas largas de promesa no se lo permiten.

Con ojos salamandra nos quema, con hombros de pantera nos cautiva, con caricias de mariposa monarca nos devuelve la esperanza de la próxima primavera. Ojalá esté aquí la próxima primavera. ¿Cuándo va a ser primavera?

Zoológico ambulante, submarino y de hielo de extraña indiferencia como si fuera la montaña más alta. Libera todos tus animales para que los papagayos canten requiems desde las ramas de los baobabs mientras los tigres blancos nos comen los talones y el corazón.



Las ramas de mi baobab



9 de septiembre de 2011

Ornitología de tu corazón

Convierte a tu cisne en cuervo y mira hacia dentro y comprueba que tu corazón es rojo.

Librate de las ominosas investigaciones por internet e intercámbialas por horóscopos de compatibilidad de signos.No te acostumbres a más de lo mismo. Más de lo mismo es una pátina verdosa que opaca el brillo de tus ojos; gelatina inerte y voluntaria.

Si tuvieras mil voyeurs oportunidades como las que yo tengo... si caminaras contigo en Superama, si tuvieras conciencia de la calidéz adormecedora de tu sonrisa, si sintieras la seguridad que provocas cuando vas al volante, si dimensionaras lo increiblemente dulce que eres y lo brillante de tu sentido del humor, se revelaría ante ti lo absurdo de tu cisne.


Convierte tu cisne apócrifo en cuervo y que su graznido se difumine el la distancia y en la posibilidad de un nuevo amor.
La ornitología (del griego "ὄρνις - ὄρνιθος", "ornis - ornithos", "pájaro" y λόγος "logos", "estudio o ciencia") es la rama de la zoología que se dedica al estudio de las aves.

7 de septiembre de 2011

Im wide awake



Una nube densa amarillo mostaza aroma a whiskey mosqueado baja por las escaleras difuminandose pesadamente entre la primera luz del día. Los nervios oculares reaccionan con violencia como ligas agrietadas y resecas.

Im wide awake, It's mañana.

De las cosas que tenemos certeza y las que no, las únicas que me llaman la atención ahorita son las que me dejan frente a ti transparente y vulnerable. Tengo nausea y escalofríos y cada que esto pasa me pregunto por qué soy intempestiva y lela como si el desarrollo, el nudo y el desenlace tuvieran que suceder en una semana.

Im wide awake. Voy a aguantar hasta el medio día.


24 de enero de 2011

Disertaciones pepinas


Fui al súper hace rato y me saca de onda la satisfacción tan doméstica que me provoca.

Cuando me ve con él, mi mamá me dice que me parezco a mi muñeca tarahumara (porque cuando tenía 4 poseía una) con el paliacate rojo amarrado al rededor de la frente.

Así nomás

Tengo reflexiones bizarras cuando hago cosas de cocina como guardar latas en la alacena, acomodar el refri o disponer de manera apetecible las frutas y vegetales (cortar en minuciosos cubitos el mango, hacer ralladura de jícama, de manera que cuando tenga hambre no piense "fuchi-y-gueva-comida-sin-pelar").

Lidiando con un pepino obscenamente grande (según el ticket pesa 770 gramos) me descubro a mi misma llevando a cabo una conducta aprendida hace muchos muchos años.

Cuando tenía 7 años mas o menos, mi abuela nos dejaba tener cierta injerencia en la cocina, o bien, nos obligaba a ayudar con las faenas no peligrosas; depende de como lo quieran ver.



Empanizar bisteces, exprimir limones en la jarrota de agua, pelar verduras para ensalada o poner la mesa (¡Agh, como me cagaba poner la mesa con los 49 sets de cubiertos cada vez!) eran labores hábilmente delegadas por mi abuelita que capitaneaba parapetada detrás de su mandil de cuadritos sendas comidas completas de campeonato.

Cuando eras mayor y menos lela te dejaban pelar zanahorias y pepinos. Y ahí comenzó esta extraña costumbre que no sé de dónde viene pero que hace rato -ante mi propio asombro- la repetí sin cuestionar.


Cuando pelabas los pepinos debías partir la puntita y tallar con la parte cortada la parte que habías cortado (¡!) y luego repetir la misma acción del otro lado. Si lo hacen descubrirán una especie de espuma que sale de las dos partes del pepino. Según mi abuela, ésto le quitaba lo amargo al pepino.

No sé si sea cierto, no sé si esto obedezca a algún mal de ojo que le echaron a los pepinos ancestrales, no sé si alguna vez a partir de ese día he comido algún pepino al que no se le haya aplicado este procedimiento, pero me tiene intrigada como todas y cada una de las veces que he pelado pepinos lo he hecho.

Ya más consciente en la ontología del pepino, me pregunto cuántos pepinos de los que he probado en la vida han sido tallados de sus dos lados. ¿si no lo fueron, me enterè? ¿noté diferencia sustancial entre uno tallado y otro no tallado? Estoy intrigada.


Tengo reflexiones muy raras -que tienen que ver con la rama que estudia mi propia antropología- dentro de la cocina. Tengo 770 gramos de pepino recién pelado y partido y varias preguntas qué hacer.

La dulce memoria de mi abuela y nuestros momentos más cotorros ambulan en mi mente y mis procederes... y ahora sé, son una parte inexplorada para mí.




21 de enero de 2011

Tercera llamada/Acción



Me gusta pensar que Dios -ya sea el pensamiento que se piensa a si mismo o la máxima fuerza creadora del universo- es un sibarita del espectáculo de nuestras existencias: Que mi pequeña ofrenda para él, es hacer algarabía de mi deliciosa condición humana. Que de la breve función que poco a poco llevo a escena viviendo ante sus ojos, se lleve un agasajo y con suerte, me aplauda de pié al final.

Quiero hacer uso completo de mis posibilidades histriónicas y protagonizar apasionadamente lo que me toque representar. Mi vida tragicomedia, mi vida drama, mi vida como un escandaloso filme italiano {como esa de Feos malos y pobres o Brutti sporochi e cattivi (1976)}. Quiero tener fines de semana a la Bertolucci y besar francesamente a alguien verdaderamente insospechado. Y los días que me sienta más lela y superficial afrontarlo como si fuera una telenovela colombiana.






Siento que el lunes empezó una nueva temporada. Siguen los protagonistas pero vuelven unos bien chidos de temporadas pasadas, en serio, como en paquete, bien chingón. Tengo mucha emoción del próximo mes. A ver qué tal nos sube el rating.