Deberías tener certezas de que ajá para dejar que te procure. Y deberías llamar más seguido a mi puerta buscando únicamente una taza de té y una tarde de cobijo bajo el algodón.
Quiero contigo una tarde donde el sol nos consienta con el último esfuerzo antes del otoño definitivo. Quiero fumar contigo en silencio y saber que intuyes que sì. Y que todo el mundo y mis tripas y las llamas giren todas a tu al rededor y me retes -porque no sabes más- me dejan pensando que tú no intuyes nada.

fig. 1 .Dispositivo de llenado de tripa
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